Aunque el presidente de Irán es elegido por voto popular, su poder está limitado.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, confirmó que ha terminado el conflicto con Israel denominado «la guerra de 12 días», siempre y cuando las autoridades israelíes respeten el alto el fuego propuesto por Estados Unidos.
Fue a través de un comunicado emitido este 24 de junio, donde el mandatario iraní señaló que el breve pero intenso enfrentamiento con Israel ha llegado a su fin.
«Estamos presenciando un alto el fuego y el fin de la guerra de 12 días que fue impuesta al pueblo iraní a través de la agresión imprudente y el belicismo del régimen sionista. (…) El enemigo agresor fracasó una y otra vez en lograr sus siniestros objetivos de destruir las instalaciones nucleares, el declive del conocimiento nuclear y el malestar social», declaró.
Por otra parte, señaló que su intención es “respetar el alto el fuego» anunciado la tarde del 23 de junio por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solo y cuando Israel no viole la tregua.
Al respecto, destaca que en Irán la autoridad máxima no es el presidente. Pero, ¿a qué se debe?
El Líder Supremo: la cúspide del poder en Irán
Esto quiere decir que Irán combina elementos de una república moderna —como elecciones, parlamento y presidencia—, con una estructura teocrática basada en el islam chiita.
Así, la figura más poderosa en Irán no es el presidente como podría pensarse, sino el Líder Supremo (Rahbar), quien encarna la autoridad política y religiosa máxima del país.
Actualmente, el cargo lo ocupa el ayatolá Ali Khamenei, sucesor del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini.
El Líder Supremo es nombrado de por vida por la Asamblea de Expertos, un cuerpo de clérigos elegidos por voto popular, pero supervisados por el poder religioso. Entre sus facultades están:
- Nombrar a los jefes de las Fuerzas Armadas y del poder judicial.
- Controlar los servicios de inteligencia y seguridad.
- Designar a seis de los doce miembros del Consejo de Guardianes.
- Vetar decisiones del gobierno o del parlamento.
- Emitir decretos religiosos con fuerza de ley.
El papel del presidente de Irán
El Presidente de Irán es elegido por votación popular cada cuatro años —máximo dos mandatos consecutivos— y actúa como jefe de gobierno. Sin embargo, como se mencionó, su autoridad está subordinada al Líder Supremo.
El presidente debe ser musulmán chiita y su candidatura debe ser aprobada por el Consejo de Guardianes.
Entre sus funciones están:
- Dirigir la administración pública.
- Nombrar ministros (sujetos a aprobación parlamentaria).
- Representar al país en asuntos diplomáticos.
- Gestionar la economía y políticas públicas internas.
El actual presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ocupa el cargo desde el 28 de julio de 2024. Nació el 29 de septiembre de 1954 (tiene 70 años de edad) y es médico cirujano y político.

¿Qué es el Consejo de Guardianes y por qué es importante en Irán?
El Consejo de Guardianes de Irán es una de las instituciones más poderosas del país. Esta compuesto por 12 miembros: 6 clérigos islámicos nombrados por el Líder Supremo y 6 juristas civiles propuestos por el poder judicial y aprobados por el parlamento.
Los miembros cumplen mandatos de seis años, pero pueden ser reelegidos. Al tratarse de una estructura mixta entre religioso y legal, se le permite operar tanto como un órgano constitucional como un árbitro religioso.
El papel del Consejo de Guardianes es fundamental para mantener la coherencia ideológica del sistema, toda vez que actúa como una especie de “puerta de entrada” al poder, asegurando que sólo aquellos alineados con los principios del islamismo chiita y la lealtad al Líder Supremo puedan acceder a cargos clave.
