Poco a poco el régimen morenista está armando leyes que censuren a quienes se atrevan a señalar sus fallas: la Ley Censura y la Ley Espía son el comienzo del autoritarismo.
El autoritarismo de Morena se volvió a sentir: desde la mañanera, en donde se sacó de nuevo el litigio de Grupo Salinas contra los cobros dobles, abusivos e ilegales que pretende aplicar el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Un ataque que pretende ocultar la verdad que se ha presentado en todos los espacios noticiosos; la denuncia de la falta de medicamentos, la inseguridad, la falta de apoyo a las familias de personas desaparecidas, la inflación, la recesión que se avecina y otros problemas que afectan a millones de mexicanos.
El ejercicio de demostrar en la mañanera un supuesto modus operandi no es más que una forma de ejercer el autoritarismo para distraer a la opinión pública de lo verdaderamente apremiante para el país: la falta de un sistema de salud y de educación de calidad, seguridad para todas las personas dentro y fuera de sus casas en suma, todo lo que prometieron en campaña.
Pero el régimen de Morena solo quiere concentrarse en los supuestos ataques a su gobierno, escudándose en un litigio con más de 15 años de existencia, en lugar de responder a lo verdaderamente importante.
