El operativo SABLE es una estrategia de seguridad implementada por las autoridades federales y estatales en la región del istmo de Tehuantepec, su finalidad es frenar la incidencia delictiva que se vive en la ciudad de Juchitán.
Un operativo que promete hacer cumplir la ley y detener la ola de violencia por la que recientemente atraviesa la ciudad de Juchitán.
Sin embargo, se han comenzado a reflejar los abusos y atropellos por parte de algunos elementos policiacos, principalmente elementos de la policía estatal, quiénes arraigados a su costumbre de extorsión han afectado a ciudadanos al quitarles la famosa «mochada».
Además de esto, señalan que han sido detenidas personas inocentes a quienes se les presume de ser presuntos asesinos, distribuidores de droga, cobradores de piso y demás delitos, de los cuales ha sido difícil de comprobar.
«Queremos un verdadero operativo, transparente y que se lleven a todos los delincuentes de Juchitán, pero no que arruinen la vida de personas inocentes» señaló una pregunta víctima de abuso de autoridad.
