La figura de Vidulfo Rosales, abogado de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa y recientemente nombrado ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, está en el centro de la polémica.
Su trayectoria siempre ha estado ligada a la defensa de derechos humanos, pero en los últimos meses su nombre ha sonado por razones distintas:
Filtración de audios: grabaciones en las que presuntamente se le escucha hacer comentarios estratégicos sobre la lucha de los padres de los 43, lo que ha generado cuestionamientos sobre si se ha politizado la causa.
Choques con AMLO: aunque fue aliado del presidente en el discurso de justicia para Ayotzinapa, las tensiones crecieron cuando Rosales criticó directamente al gobierno federal por los limitados avances en la investigación.
Su llegada a la Corte: ahora, su designación como ministro ha dividido opiniones. Para algunos representa un avance histórico en la inclusión de voces críticas; para otros, significa un riesgo de que la Corte se convierta en un espacio de confrontación política.
El debate está abierto:
👉 ¿Su papel en la Corte será una garantía de independencia y justicia?
👉 ¿O sus antecedentes en protestas y críticas al gobierno podrían convertirlo en un ministro más de choque que de conciliación?
