La Segunda Flotilla Global Sumud avanza rumbo a Gaza con el objetivo de romper el bloqueo marítimo impuesto por Israel y entregar ayuda humanitaria.
La marina israelí interceptó varios barcos en aguas internacionales, entre ellos los que transportaban a activistas como Greta Thunberg y Ada Colau.
250 personas fueron fichadas por la policía israelí, mientras que más de 440 activistas de diferentes países quedaron bajo control de las autoridades.
Israel argumenta que el bloqueo es una medida de seguridad, mientras que los organizadores denuncian una violación al derecho internacional.
Gobiernos de Europa, Sudáfrica y América Latina han exigido la liberación y un trato digno para sus ciudadanos.
La tensión crece y la comunidad internacional observa con preocupación este nuevo episodio en el conflicto de Gaza.
