
La pasión por el Mundial 2026 no solo se refleja en las canchas y las celebraciones de los aficionados, también está teniendo un impacto directo en el bolsillo de millones de mexicanos. A pocos días del arranque de la Copa del Mundo, comercios, restaurantes, bares y tiendas reportan un aumento en las ventas impulsado por la fiebre futbolera.
Especialistas del sector comercial señalan que desde finales de mayo comenzó a registrarse un incremento en el flujo de consumidores y en el monto promedio de las compras, especialmente en productos relacionados con el torneo como playeras, artículos coleccionables, televisores, botanas, bebidas y accesorios deportivos. Según datos de la firma de análisis comercial Getin, las visitas a establecimientos y la conversión de compra muestran una tendencia al alza en las principales ciudades del país.
El fenómeno también se refleja en las reuniones para ver los partidos. De acuerdo con estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), una convivencia para seguir un encuentro mundialista puede representar un gasto cercano a los 3 mil pesos para un grupo de diez personas, considerando alimentos, refrescos, cerveza y botanas. Quienes optan por disfrutar los encuentros en restaurantes o bares pueden desembolsar entre 500 y 800 pesos por persona.
Además del consumo cotidiano, el Mundial ha impulsado la compra de artículos conmemorativos y productos relacionados con el futbol. Comerciantes reportan una mayor demanda de playeras, termos, accesorios deportivos y souvenirs, mientras que el tradicional álbum de estampas del Mundial continúa generando gastos de miles de pesos entre coleccionistas y aficionados.
El entusiasmo por el torneo también ha despertado preocupación entre especialistas financieros. Organismos de protección al consumidor han recomendado evitar compras impulsivas, endeudamiento excesivo y gastos que puedan afectar la estabilidad económica familiar una vez concluida la competencia.
A nivel nacional, analistas coinciden en que el Mundial generará una importante derrama económica en sectores como turismo, comercio, servicios y entretenimiento. Sin embargo, advierten que el verdadero desafío será transformar ese impulso temporal en beneficios duraderos para la economía mexicana.
Mientras la Selección Mexicana avanza en el torneo y la emoción crece entre los aficionados, los negocios continúan aprovechando el ambiente mundialista para atraer clientes y elevar sus ventas, confirmando que la máxima fiesta del futbol también se juega en la economía del país.
