
El Gobierno de México inició una nueva etapa de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con el objetivo de preservar la ventaja competitiva que representa el acceso preferencial al mercado estadounidense y evitar que más productos nacionales enfrenten aranceles.
Durante las reuniones bilaterales entre funcionarios de México y Estados Unidos, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que la prioridad es mantener el trato preferencial que actualmente permite que la mayor parte de las exportaciones mexicanas ingresen al mercado estadounidense sin pagar impuestos de importación.
Actualmente, más del 80% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos cumplen con las reglas de origen del T-MEC y pueden entrar libres de aranceles, una condición que el gobierno mexicano busca conservar ante las nuevas revisiones anuales del tratado.
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de tensiones comerciales. Estados Unidos ha manifestado preocupaciones por el déficit comercial con México, las reglas de origen de diversos productos, la seguridad económica y el fortalecimiento de las cadenas de suministro dentro de su territorio.
Entre los temas más delicados se encuentran los aranceles aplicados al acero y al aluminio, así como la industria automotriz, sectores en los que México busca eliminar restricciones y brindar mayor certidumbre a las empresas e inversionistas.
Las autoridades mexicanas consideran que, pese a las diferencias, el T-MEC sigue siendo una herramienta clave para la integración económica de América del Norte y para mantener a México como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. La Secretaría de Economía ha señalado que las revisiones anuales permitirán continuar negociando sin poner en riesgo la vigencia del tratado, que permanece vigente hasta 2036.
Especialistas coinciden en que conservar el acceso preferencial al mercado estadounidense será determinante para mantener la competitividad de las exportaciones mexicanas, atraer nuevas inversiones y proteger miles de empleos vinculados al comercio exterior.
Las mesas de trabajo continuarán durante las próximas semanas y, al término de esta ronda, ambos gobiernos darán a conocer los avances alcanzados en la revisión del acuerdo comercial.
