
El llamado “moche digital” vuelve a generar controversia en México. Se analiza una propuesta que contempla establecer una remuneración compensatoria de hasta 2% sobre determinados dispositivos electrónicos capaces de almacenar, reproducir o copiar contenidos protegidos por derechos de autor.
Entre los equipos que podrían quedar contemplados se encuentran celulares, tabletas, computadoras, pantallas, discos duros y memorias USB, debido a su capacidad para almacenar o reproducir obras protegidas.
Es importante aclarar que el cobro no está vigente actualmente. Se trata de una propuesta que busca modificar el Reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor para establecer un mecanismo de compensación por la llamada copia privada.
¿Quién pagaría?
En principio, el cobro estaría dirigido a productores e importadores de los dispositivos. Sin embargo, existe la posibilidad de que el costo termine trasladándose al consumidor mediante un incremento en el precio final de los productos.
Por ejemplo, si un dispositivo tuviera un valor de 10 mil pesos y se aplicara una tasa de 2%, el costo adicional sería de aproximadamente 200 pesos, aunque el porcentaje definitivo y la forma de aplicación todavía no están establecidos.
Los recursos obtenidos serían destinados a autores, compositores y otros titulares de derechos, además de contemplar recursos para dependencias relacionadas con la cultura.
La propuesta retoma una discusión que ya había provocado polémica en 2021, cuando una iniciativa similar fue rechazada por la Cámara de Diputados. En aquella ocasión se planteaba cobrar por dispositivos capaces de almacenar o reproducir contenidos digitales.
Por ahora, no existe un nuevo impuesto aprobado ni una fecha para comenzar a cobrarlo. La discusión se encuentra en una etapa de propuesta y ha generado críticas debido al posible impacto que tendría sobre el precio de productos tecnológicos de uso cotidiano.
