La primera jornada del paro nacional indefinido convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) estuvo marcada por momentos de tensión y enfrentamientos entre docentes y elementos de seguridad en la Ciudad de México, en medio de una nueva escalada del conflicto magisterial. Las movilizaciones ocurrieron a pocos días del inicio del Mundial 2026, aumentando la presión sobre las autoridades federales para alcanzar acuerdos con el magisterio.
Durante las protestas, maestros de diversas secciones, principalmente de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán, intentaron avanzar hacia zonas resguardadas por la policía capitalina, lo que derivó en empujones, confrontaciones y reportes de personas lesionadas. Entre los heridos se encuentran docentes que denunciaron el uso excesivo de la fuerza durante los operativos de contención.
La CNTE mantiene como principales demandas:
- La derogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
- Un nuevo sistema público de pensiones.
- Incrementos salariales.
- Mejoras laborales para el magisterio.
- Eliminación de mecanismos que consideran lesivos para los trabajadores de la educación.
Por su parte, el Gobierno Federal ha reiterado su disposición al diálogo y ha señalado que existen mesas de negociación abiertas entre la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y representantes del movimiento magisterial.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las manifestaciones deben desarrollarse de manera pacífica y consideró que algunos actos de violencia pudieron haber sido provocados por personas ajenas al movimiento docente. Asimismo, reiteró que las dependencias federales continúan trabajando para encontrar una solución al conflicto.
Mientras continúan las negociaciones, la CNTE anunció que mantendrá bloqueos, marchas y plantones en distintos puntos del país. En Oaxaca, la Sección 22 ha reforzado sus acciones de protesta con bloqueos, toma de plazas comerciales y movilizaciones regionales para presionar a las autoridades.
El conflicto ocurre en un momento clave para México, ya que el inicio del Mundial está previsto en los próximos días. Analistas advierten que una prolongación de las protestas podría generar afectaciones a la movilidad, actividades económicas y logística relacionada con el evento internacional.
Las próximas horas serán decisivas para determinar si las mesas de diálogo logran avances o si el conflicto escala a nuevas movilizaciones en la capital del país y otras entidades.

